Mano de adulto extendida y encima mano de un niño representando la bondad y generosidad paternal

Bondad y generosidad

Bondad y generosidad son fortalezas relacionadas con la virtud de la humanidad y el amor.La humanidad y el amor se ponen de manifiesto en la interacción social positiva con otras personas (amigos, conocidos, parientes y también desconocidos). También se relacionan con la amabilidad, el apoyo, el cuidado, la compasión y el amor altruista. Una persona buena y generosa nunca está demasiado ocupada para hacer un favor. Disfruta realizando buenas obras en beneficio de los demás, incluso aunque no los conozca bien. Parte del principio de conceder valor a la otra persona.

La bondad y la generosidad engloban diferentes formas de relacionarse, guiadas por el beneficio del otro hasta el punto de anteponerlo al beneficio propio y anular sus deseos y necesidades inmediatas. También implica dar a los demás más allá de lo que nos corresponde por justicia u obligación.

Ser generoso

En este sentido, ser generoso no es dar lo que sobra, sino dar lo mejor que se tiene, y también saber recibir lo mejor que tienen las otras personas. Esto último está relacionado con otra fortaleza, la capacidad de amar y ser amado.

Cuando se le pregunta a alguien por los que significa ser generoso, suelen obviar los pequeños actos de generosidad cotidiana y desinteresada, esos de los que nadie se da cuenta y de los que nadie alardea, y contestar que la generosidad implica sacrificio, salir de la zona de confort, planificar la ayuda. Todo esto implica que la generosidad es un sacrificio con recompensa, uno de esos que da alegría y reporta felicidad.

Ser buenos Padres

Para mí, el paradigma de la bondad y la generosidad lo encontramos en la maternidad, siempre y cuando se den las condiciones de las que estamos hablando. Una madre (o un padre) que mira antes por sus necesidades y sus deseos, su propio beneficio o la satisfacción de sus necesidades inmediatas antes que las de sus hijos, no es una madre buena ni generosa, es madre, pero no califica en estas virtudes.

La bondad no es prepotencia ni tampoco paternalismo, no funciona desde la arrogancia como si fuera el único que hace y conoce el bien. Al contrario, está relacionada con la paciencia. Una persona buena, por lo general, es paciente, pues concede a los demás la libertad y margen de error que todos necesitamos en la vida. De nuevo, me encuentro a diario con madres que no respetan pacientemente los ritmos de sus hijos, sea en la adquisición de nuevas habilidades, sea en controlar sus impulsos, sea en conseguir la calma emocional que las ayuda a ellas a estar también calmadas…

La ciencia

Las neurociencias evidencian cada vez más la tendencia innata del ser humano hacia el bien de los demás, algo que está arraigado en nuestra biología, y además, las investigaciones cada vez más abundantes en el campo de la psicología positiva demuestran que el acto de dar (sea dinero, tiempo, ideas, objetos…) añaden felicidad a la vida de la persona que realiza el acto generoso, y la felicidad, a su vez, resulta en mayor longevidad y mejor estado de salud.

Donativos económicos

Respecto del hecho de dar dinero, lo importante, según investigaciones de Elizabeth W. Dunn, no es cuánto dinero se da, sino en qué se emplea, es decir, cómo se da. Parece ser que gastárselo en uno mismo proporciona un bienestar mucho más pasajero que si se emplea en comprar un regalo para otro o se dona a una causa benéfica.

Igual sucede con el hecho de hacer un favor. No es lo mismo el bienestar que se obtiene realizando una actividad placentera que nos gusta, que el hecho de hacerle un favor a alguien (entendemos que hacerle un favor es darle o ayudarle a conseguir un objetivo o un objeto que le resultaría muy difícil conseguir por sí misma).

Empatía

Estos hechos están muy relacionados con la capacidad de empatía que tenemos los seres humanos. La empatía, como la bondad, son innatas, y podemos verlas en niños muy pequeños que aún no han sido estropeados por la sociabilización forzosa, irrespetuosa y prematura que tanto se estila estos días.

El budismo tiene un dicho que viene a ser: alivia el sufrimiento de una persona por la mañana, y dale alegría a una persona por la tarde.

Haz la prueba esta misma semana, no dejes pasar esta oportunidad de sentirte mejor.